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…fabulosa fórmula maravillosa PDF Imprimir E-mail
Escrito por Héctor Gómez   
Martes, 25 de Mayo de 2010 13:32

FORMULAmaravillosa_LG

A menudo me topo con ese discurso tan trillado y aburrido de siempre, el de Dios me dijo o el de Dios me habló, los clásicos en la iglesia evangélica, aunque ya los comienzo a utilizar en la iglesia católica, (no es por sectorizar la sociedad, aunque en realidad esa sectorización existe) otro muy frecuente es el de “cuando el señor me tocó”, (cuando me lo dijo una amiga le respondí: ¿qué señor fue el que te tocó…?, después me dijo: “Dios pues”)

Una clara manera de calificarlo de trillado, es por la cantidad de veces escuchado por mi persona, (vaya que son muchas) lo usan desde los más jóvenes, hasta los más grandes de edad. Al parecer no es para nada discriminatorio, pongo en duda si en realidad más de algún menor, haya entendido la frase antes de repetirla.

De lo aburrido… (vaya sino) después de oírla uno ya sabe, viene la letanía de lo mismo, antes yo era…, antes yo no tenía…, antes estaba solo o sola…, antes y antes, (y eso que dicen que antes los tiempos eran mejores).

Después otro discurso clásico, la vida cambia cuando el señor (ya explique a que señor se refieren) las o los tocó, su vida cambio. Es recurrente como unas personas experimentaban el alcoholismo, (por ejemplo) violencia familiar, suicidios, depresión, etc, etc (todos esos males que hacen ver mal a la sociedad) y de repente su vida es totalmente distinta.

Eso me parece una fabulosa fórmula maravillosa, (habría que dárselas a los políticos para que apliquen)entonces entran las cuestionantes,(como a uno le enseñaron a pensar mal y así le atinamos a los problemas) ¿si tanta gente cambia, por qué seguimos teniendo una sociedad tan violenta? (entiéndase violencia no solamente por el hecho de causar daño físicamente a alguien, también ha violencia sicológica como: la discriminación, racismo y aquí vienen otros etc, etc)

Hagamos cuentas, allí por los 80`s empecé a ser servidor de unos retiros de vida en el espíritu (espíritu santo, aclaró antes que me pregunten ¿qué espíritu?) para jóvenes, por un ejemplo en un año, cuando se empezaba, habían alrededor de cuatro retiros por un año, asistían alrededor de 80 a 100 asistentes, en un año hablamos de alrededor de 320 ó 400 jóvenes, quienes fueron “tocados por el señor”.

Posteriormente este tipo de actividades fue creciendo, muchas iglesias los implementaron, ahora no son únicamente cuatro por año, tal vez en una comunidad sí, pero no a nivel República. Ahora bien, a finales de los 90`s, fueron implementados por congregaciones evangélicas, con el distintivo que les cambiaron de nombre por Encuentros, (en uso de mis palabras, la misma casaca, con otro nombre).

Hacer cuentas anuales sería demasiado para mi (por eso escogí las letras para vivir, en lugar de los números) pero supongamos unas 50 iglesias de Guatemala realizando estas actividades, digamos cuatro por 50, nos da 200 retiros por año, por lo menos con 80 participantes, nos dan 16000 asistentes, quienes fueron “tocados por el señor”… ahora pongamos cinco años con esa asistencia, hablamos de alrededor de 80000 mil personas. Contar retiros de matrimonios, adultos, reencuentros, etc, etc.

Entonces vuelvo a preguntar: ¿por qué seguimos teniendo una sociedad tan violenta? Será ¿qué nos falta un proceso de seguimiento a esas personas “tocadas”? Será… o bien ¿es necesario una evaluación de la forma de evangelización?

Claro es una propuesta muy difícil de proponer, en especial porque se tocan intereses económico y sobre todo los bolsillos de quienes viven de este negocio, (así lo clasifico desde hace tiempo atrás, a este tipo de actividades). Muchos tacharan esta propuesta, pero creo que es necesario una verificación cuantitativa y cualificativa de estos retiros, el motivo de mis dudas es no entender (disculpen mi ignorancia) ¿por qué no logramos cambiar la sociedad, si se supone que nos cambia la vida?

Última actualización el Viernes, 04 de Junio de 2010 04:06
 

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